Construyendo Patrimonio |
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El Mercurio de Valparaíso 18 de Agosto 2010 Rescatar y preservar nuestra cultura es tarea de todos, más aún cuando el fenómeno de la globalización pone de manifiesto la necesidad de apropiarnos de "lo nuestro", de buscar una identidad que nos caracterice como nación. Este año, cuando el país celebra sus 200 años de historia independiente, y luego del terremoto que el 27 de febrero destruyó un sinnúmero importante de edificaciones patrimoniales, es el momento ideal para afianzar nuestra identidad a través de proyectos que puedan ser viables y duraderos en el tiempo, y que despierten el interés por nuestra memoria histórica. Asimismo, es fundamental incorporar a todos los chilenos a la cultura, incrementando nuestros esfuerzos en acercarla a las personas, de manera que verdaderamente podamos afirmar que la cultura como tal, es un bien popular. Es esta preocupación la que ha llevado a nuestra Corporación Patrimonio Marítimo de Chile a impulsar, patrocinar y apoyar las diversas propuestas que estén orientadas a recuperar y difundir elementos del patrimonio marítimo nacional. Siguiendo esta dinámica es que hoy nos encontramos a cargo de la ejecución del proyecto Museo Corbeta Esmeralda en Iquique que reproducirá a escala real el buque, tal cual se presentó en el épico combate. La obra, emplazada en la citada ciudad, ya ha comenzado y se espera que finalice en mayo del próximo año. Los visitantes podrán interiorizarse, no sólo de las características de la nave de aquella época, sino que también podrán conocer cómo era la vida a bordo del buque en esos años: cómo dormían, qué comían y cómo se desplazaban, entre otras cosas. La materialización de este proyecto, en sus inicios, contó con la realización de un trabajo histórico de ocho meses. La investigación no fue fácil, ya que no existen los planos originales de la Esmeralda y la información que pudiésemos haber obtenido en Inglaterra no fue todo lo fructífera que se esperaba, ya que el astillero donde fue construida la nave, había paralizado sus faenas hace mucho tiempo y sus instalaciones fueron destruidas por un bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial. Así entonces, y con la ayuda de planos y fotografías de otros buques de la época, complementados con relatos y dibujos dejados por los sobrevivientes del combate, se logró obtener la información necesaria para llevar a cabo esta emblemática construcción. Sin duda, que esta será una obra sin precedentes, un proyecto cultural de gran envergadura hecho con aportes privados, para que todos los chilenos puedan revivir el momento en que la valerosa dotación de la Corbeta inmortal se preparaba "Ese 20 de Mayo de 1879", para enfrentar el día siguiente, una batalla que marcó lo que sería de ahí en más, la Guerra del Pacífico. Este museo será un homenaje a nuestros héroes, pero también se constituye en un reconocimiento a nuestra historia; historia con la que hemos crecido desde niños; historia que nos ha entregado una identidad como país; historia que tendrá un valor para las generaciones futuras; historia que no podemos perder, porque forma parte esencial de lo que somos como nación y de lo que queremos ser en el futuro.
Rodolfo Codina Díaz Presidente Corporación Patrimonio Marítimo de Chile |






